LA SEGUNDA REPÚBLICA (1931-36)

 

 

1.             CRONOLOGÍA

 

-       GOBIERNO PROVISIONAL (14 abril 31 a 14 octubre 31). Presidente, Alcalá Zamora hasta el 14 de Octubre de 1931 [1], y después Manuel Azaña hasta el 16 diciembre.

-       BIENIO REFORMISTA (14-10-31 a septiembre 33). Presidente de la República, Alcalá Zamora; Jefe de Gobierno, Manuel Azaña.

-       BIENIO CONSERVADOR (septiembre 33 a febrero 36). Jefe de gobierno: Lerroux (hasta abril del 34),  Samper (hasta oct. del 34), Lerroux (hasta el 29 de octubre del 35).

-       FRENTE POPULAR (19-2-36- inicio Guerra Civil). Jefe de Gobierno, Azaña y después Casares Quiroga (desde mayo). Presidente de la República, en mayo del 36 destitución de Alcalá Zamora y nombramiento de Manuel Azaña.

 

2.             INTRODUCCIÓN

 

            El 14 de abril de 1931 se proclamó la República como consecuencia inmediata de las elecciones del día 12, que dieron la victoria a los republicanos en las capitales de provincia[2]. Pero la razón principal estaba en la crisis política de la Dictadura de Primo de Rivera.

 

3.             FACTORES DE TENSIÓN

 

            La República contará con varios factores y elementos que harán que todos los problemas se radicalicen.

 

A) La gran depresión y el ascenso de los fascismos.

 

B) Los graves problemas económicos de la República: falta dinero para llevar a cabo las reformas. Es uno de los problemas que tienen más incidencia en el desarrollo de la 2ª República.

                        Las clases desfavorecidas esperaban que el nuevo régimen diese solución a los problemas más acuciantes y eso se traduce en una intensa conflictividad social.

            Las clases poseedoras tuvieron miedo de los cambios que el régimen pudiese llevar a cabo y retiraron su apoyo, lo que se tradujo en una bajada de la inversión.

                        Esta situación en un contexto depresivo como consecuencia de la crisis del 29.

                        Podemos diferenciar tres etapas:

-          abril del 31 a noviembre del 33: fuerte caída.

-          del 34 al 36: pequeña recuperación.

-          en el 36: fuerte descenso.

 

            La política económica de los distintos gobiernos pasó siempre por grandes dificultades debido al interés en mantener  el equilibrio presupuestario. Esto llevó a una disminución del gasto público que tuvo una repercusión negativa sobre el sector de bienes de equipo e industria de base, que constantemente redujo su producción. Por otra parte,  el aumento de salarios hizo disminuir los beneficios de los empresarios, ya que no se produjo un aumento de productividad; así las inversiones privadas también bajaron. El único sector en el que se aprecia un mantenimiento es en el de bienes de consumo, por el aumento del poder adquisitivo de los trabajadores.

 

Esta situación, en el contexto de una intensa conflictividad social (urbana y rural) y unos gobiernos inestables, hizo que la situación económica fuese empeorando y se acelerase a partir de febrero de 1936.

 

C)    Una sociedad dividida y enfrontada, tanto en el mundo rural como en el urbano. Diferencias muy fuertes de riqueza. Lucha de clases. Todos adoptan posiciones intransigentes.

 

D)    Fuerte fragmentación política.

 

IDEOLOGÍA

PROGRAMA BÁSICO

PARTIDARIOS

ORGANIZACIÓNES E PRINCIPALES DIRIGENTES

Autoritarios

No aceptaron la legalidad republicana.

Antimarxistas.

Defienden: unidad patria, orden y catolicismo.

Oligarquía terrateniente.

Alta burguesía financiera e industrial.

Fascistas:

- Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista.

- Falange Española. José A. Primo de Rivera. Unidas como FE-JONS.

Monárquicos:

- Comunión Tradicionalista (Carlistas).

- Renovación Española. Calvo Sotelo.

Derechas

Visión cristiana de la vida. Defensa de los derechos de la Iglesia, la propiedad privada y el orden.

Pequeños y medianos propietarios agrarios. Burgueses urbanos.

Partido agrario.

Acción Popular, base de la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas, 1933). Gil Robles.

Lliga Catalana

Partido Nacionalista Vasco.

Organizaciones sindicales católicas.

Republicanos

Defensa de la república como forma del Estado.

Laicismo.

Reformismo en distintos grados.

Pequeña burguesía.

Clases medias urbanas.

Muchos intelectuales.

Derechas: Derecha liberal republicana de Alcalá Zamora.

Centro-derecha: P. Republicano radical de A. Lerroux.

Izquierda: Acción Republicana de Azaña.

Partido Republicano Radical Socialista de Marcelino Domingo.

Organización Republicana Galega Autónoma (ORGA) de Casares Quiroga.

Esquerra Republicana de Catalunya de Francesc Maciá y Lluis Companys.

Izquierdas

Defensa de los intereses de los trabajadores industriales y jornaleros agrícolas.

Abolición de la propiedad privada y de las diferencias de clase.

Oscilan entre el apoyo y la oposición a los gobiernos republicanos.

Obreros industriales.

Jornaleros agrícolas.

Socialistas: Partido Socialista Obrero Español. Unión General de Trabajadores.

Comunistas: Partido Comunista de España. Dolores Ibárruri (Pasionaria).

Anarquistas: Federación Anarquista Ibérica. Confederación Nacional del Trabajo.

 

 

 

CONFLICTOS

 

A los factores anteriores tenemos que sumar la acumulación de conflictos que radicalizan las posiciones.  Desde el principio el Gobierno tuvo que atender a un triple problema:

 

-          Conflictos sociales (ocupación de tierras), huelgas y anticlericalismo (los días 11 y 12 de mayo de 1931 son incendiados conventos y edificios religiosos en varias ciudades de España; se mantendrá durante toda la República).

-          Animadversión de los empresarios. Reducen inversiones lo que aumenta el paro.

-          Oposición de la jerarquía católica: Oposición del arzobispo de Toledo, cardenal Segura, expulsado de España (evasión de bienes). Relaciones con el Vaticano que se mantienen.

Por estas razones la práctica de gobierno estaba siempre dificultada.

 

4.             EVOLUCIÓN POLÍTICA DE LA REPÚBLICA: ETAPAS

 

4.1.    GOBIERNO PROVISIONAL

 

El 14 de abril de 1931 se formó un Gobierno Provisional[3] con los líderes de los principales partidos (PSOE, Derecha Liberal Republicana, Acción Republicana, Partido Republicano Radical Socialista, Partido Republicano Radical), a excepción de los monárquicos, nacionalistas vascos, comunistas y anarquistas. Era un gobierno de concentración presidido por Niceto Alcalá Zamora que reflejaba los acuerdos del Pacto de San Sebastián. En el resto de las instituciones también tomaron el poder los republicanos.

Para llevar a cabo la construcción del régimen el Gobierno acometió dos acciones:

-          Adopción de medidas de carácter reformista que intentan plasmar el programa pactado.

-          Convocatoria de elecciones a Cortes Constituyentes, 28-6-31[4].

 

ELECCIONES A CORTES CONSTITUYENTES, 28-06-31

 

      El gobierno provisional convocó elecciones para el 28 de junio, modificando la Ley electoral de Maura de 1907 (en lo referente a las condiciones de candidato, de 25 a 23 años; circunscripción electoral, provincia; listas abiertas y obtención de mayoría, prima para el ganador).     Los resultados dieron la victoria a la conjunción republicano-socialista (PSOE, 114; P. Radical, 89; P. Radical Socialista, 61; Esquerra Republicana, 36; Acción Republicana, 30). Los partidos conservadores o antisistema estaban poco representados. Los partidos de derechas y monárquicos no llegan a los 150 (del total de 470 diputados de las Cortes)  Pero en la realidad no todos defendían a la República.

 

          

 

Las Cortes se abren el 14 de julio y nombraron una Comisión Constitucional, presidida por Jiménez de Asúa, que elabora el proyecto de Constitución que será aprobado el 9 de diciembre de 1931.

 

      PRINCIPIOS DE LA CONSTITUCIÓN DE 1931, 9-12-31

 

      El Estado se define de un modo novedoso como “una República de trabajadores”. Es una definición que tiene influencias de las constituciones de izquierdas, sobre todo de la URSS, con la intención de distanciarse de las repúblicas burguesas. Por otro lado, emplea la expresión “Estado integral” para aludir a un estado entero (único), pero integrado por autonomías o regiones con autogobierno, ya que se reconoce el derecho a la autonomía.   Finalmente, no se emplea la alusión a la soberanía nacional, aunque se entiende que los poderes emanan del pueblo y sería una soberanía popular, para no chocar con la reivindicación nacional de las autonomías, sobre todo con Cataluña que tenía ya reconocido un autogobierno.

      Declaración de Derechos: muy amplia, en cuanto a: individuales (reunión, asociación, expresión, desempleo,…), políticos, económicos, relativos a la familia, educación (se reconoce el derecho a una educación primaria gratuita y laica) y cultura. También tiene una fuerte influencia socialista: se defiende la propiedad privada, pero se prioriza el interés del Estado sobre lo individual y aparece el derecho a las expropiaciones, nacionalizaciones y socialización de ciertos sectores de la producción y servicios mediante indemnización por causa de interés público. Se aprueba el sufragio universal masculino y femenino (más de 23 anos) y se reconoce el matrimonio civil y divorcio (separación Iglesia-Estado).

 

      División de poderes: Rígida separación. Idea de desconfianzas entre poderes.

Poder legislativo (privilegiado), reside en una única Cámara (mandato de 4 años); tiene las funciones: legislativa, de aprobar el presupuesto y controlar al presidente de la República y al gobierno. Tiene reunión automática para no depender de otro poder.

            Poder ejecutivo. Dividido entre:

                  Presidente de la República (6 años de mandato). Elegido entre diputados y compromisarios, así equilibrio entre las Cortes y el pueblo. Nombra al Presidente del Gobierno (que tendrá que tener la confianza de las Cortes, sino cesa). Promulga las leyes y puede vetarlas. Convoca Cortes extraordinarias y las disuelve (dos veces en la legislatura; las Cortes pueden examinar su legalidad, en el caso de ser injusta la disolución pueden votar su destitución, como sucederá en 1936).

                  Consejo de Ministros/Presidente del Gobierno: Tiene las funciones ejecutivas propias del gobierno y tiene iniciativa legislativa.

Poder judicial: en manos de jueces. Se garantizaba la independencia (a través de la carrera judicial) y se establece una vía de control de la constitucionalidad de las leyes a través del Tribunal de Garantías Constitucionales (para evitar los abusos la ley tiene que someterse a la ley). Se crea el Jurado como forma de participación popular.

 

Organización territorial. Se organiza como un “Estado integral” compatible con la autonomía de municipios y Regiones. Abrió la posibilidad de elaborar estatutos de autonomía.

           

            Separación Iglesia-Estado. Idea de crear un estado laico. España no tiene religión oficial (art. 3). En otros artículos (Arts. 26-27) se aprueba la libertad de cultos, matrimonio civil, divorcio. Se prohíbe la enseñanza (también el comercio e industria) a las congregaciones religiosas. Se suprime la Compañía de Jesús (disolución de órdenes religiosas de “obediencia a autoridad distinta de la legítima del estado”. Carecerán de todo benéfico del Estado. Discurso de Azaña: “...España ha dejado de ser católica...”. Para algún sector no solo se separaba sino que también se atacaba a la Iglesia.

 

4.2     O BIENIO REFORMISTA (OCTUBRE DO 1931- NOVIEMBRE DE 1933)

 

            Llamado así por las reformas, ya comenzadas algunas en la etapa preconstituyente, llevadas a cabo por el gobierno de Manuel Azaña[5] entre diciembre del 31 y noviembre del 33.

Azaña llegó por primera vez al gobierno en octubre de 1931, cuando dimite Alcalá Zamora (por la cuestión religiosa). En diciembre continuó al frente del gobierno (apoyo socialista), formando un gobierno republicano-socialista (no están presentes los radicales de Lerroux). Será uno de los gobiernos más estables. Intentará llevar a cabo muchas reformas que afectarán a los intereses de los grupos que ejercen el poder (propietarios, terratenientes, etc). Entre ellas destacan (además de las relativas a la Hacienda: Jaume Carner, equilibrio presupuestario; Trabajo, Largo Caballero: Decreto de intensificación de cultivos, ley de contratos de trabajo (1931) e intensa legislación social; y Obras Públicas de Indalecio Prieto).

 

4.2    PRINCIPAIS REFORMAS

 

            Mientras se convocan elecciones a Cortes Constituyentes, el gobierno provisional  legisla para iniciar las reformas y atender a los problemas más importantes y apremiantes. Estas reformas se continúan durante el Bienio.

 

      POLÍTICA SOCIAL. (Ministro de Trabajo, Largo Caballero (PSOE)).

Había que atender de un modo rápido a las demandas de los trabajadores para reducir huelgas, manifestaciones y modificar las relaciones de trabajo en un sentido favorable a los obreros mediante reformas legislativas, entre las que destacamos:

-          Decreto de Términos Municipales, prohibía contratar jornaleros de fuera del ayuntamiento. Intenta impedir contratar trabajadores de fuera para evitar que bajen los salarios. Dificultó en algún momento la recogida de cosechas. Provoca descontentos.

-          Decreto de Laboreo forzoso: obligaba a los propietarios a cultivar sus tierras. Impedir el boicoteo a la República por los terratenientes dejando las tierras incultas y aumentando la conflictividad social.

-          Jornada de 8 horas. Igualdad con los trabajadores industriales.

-          Ley de Jurados Mixtos entre obreros y patronos para la reglamentación de conflictos y salarios. Reducir conflictividad social, huelgas.

 

EJÉRCITO. (Ministro de Guerra, Azaña).

 

En 1931 el ejército presentaba graves dificultades, tanto por su estructura (exceso de oficiales) como por su equipamiento. A esto podemos añadir una formación militar anticuada y una excesiva intervención en asuntos de orden público. Por todo esto, Azaña, tanto por necesidades militares como por políticas y presupuestarias, emprende una profunda reestructuración y reforma del ejército con dos objetivos claros: disminuir el poder político de los militares y reducir el número de cuerpos y oficialidad aumentando su eficacia. Entre las medidas adoptadas:

-          Ley de Retiro: Suprimir oficiales y antirrepublicanos. Conseguir ejército fiel a la República: todos los mandos deben jurar y prometer fidelidad a la República. Retiro con el sueldo entero.

-          Supresión de la Ley de jurisdicciones. Vuelven las ofensas a la patria a la jurisdicción civil.

-          Cierre de la Academia General de Zaragoza, por ser un “centro antirrepublicano.

Ideas: modernizar el ejército, reducir el número de oficiales y eliminar el poder político de los militares. Difícil de conseguir por el poco presupuesto y la resistencia de los africanistas.

La República crea la Guardia de Asalto, para controlar el orden público y tener un cuerpo de policía fiel con la República, pero el ejército sigue siendo necesario para frenar las huelgas y por lo tanto mantiene su presión sobre el poder civil.

 

LA REFORMA  RELIXIOSA

 

Había que disminuir el poder de la Iglesia y su influencia en la vida social y política. Pretendían crear un estado laico. Separar Iglesia y Estado.

La idea de secularizar la vida social quedó plasmada en la Constitución (matrimonio civil, divorcio, secularización de los cementerios, libertad de cultos, supresión de la ayudas al clero, separación Iglesia-Estado). Se completaba con la Ley de Congregaciones religiosas de mayo de 1933, que limitaba las posesiones de bienes de las órdenes religiosas, cesaba los gastos de culto y clero, les impedía mantener los centros de enseñanza y posibilitaba la disolución de las congregaciones que no cumpliesen con la ley (permite la disolución de la Compañía de Jesús, por el problema del cuarto voto (obediencia al Papa). Creó una fuerte oposición por parte de la jerarquía eclesiástica (no quería perder el control ideológico) y de los católicos que fue respondida con la expulsión de los opositores más fuertes (Cardenal Segura). Esta situación empeoró por el fuerte sentimiento anticlerical de los sectores más radicales; la quema de conventos el 10, 11 de mayo de 1931 señala la gravedad de los enfrentamientos.

 

            LA REFORMA DEL ESTADO CENTRALISTA. LAS AUTONOMÍAS

 

      Desde la crisis del 98 la organización territorial del Estado fue uno de los problemas centrales de la política española. Algunos intentos de descentralización, como la Mancomunidad de Cataluña, se cortaron con la Dictadura de Primo de Rivera. Era necesario recoger esa aspiración autonomista, de autogobierno, presente en algunas regiones. Así en el Pacto de San Sebastián ya se recoge esa aspiración que será plasmada en la Constitución de 1931. En la Constitución se recoge el derecho a que algunas regiones pudiesen elaborar sus Estatutos de Autonomía y organizar su propio gobierno dentro del Estado “integral”.

 

En Cataluña: el 14 de abril el presidente de Esquerra Republicana de Catalunya proclamó la República Catalana dentro de la Federación Ibérica, que quedó anulada por el Gobierno Provisional. La organización de la autonomía catalana comenzó con la elaboración del Estatuto de Autonomía (Estatuto de Nuria) que fue votado (99%) en agosto de 1931. Fue presentado a las Cortes, donde contó con la oposición de la derecha, republicanos y socialistas. Después será aprobado. Los factores que hicieron posible la aprobación del Estatuto, en septiembre de 1932, fueron: el  intento de sublevación del general Sanjurjo y la defensa de la autonomía hecha por Azaña para conseguir el apoyo del catalanismo y estabilizar la República. Desde ese momento funcionaron las instituciones autonómicas: la Generalitat, presidida por Maciá, y el Parlamento de Cataluña, presidido por Lluis Companys.

 

En el País Vasco: carlistas y PNV aprobaron un estatuto (Estatuto de Estella, noviembre de 1933) de carácter muy partidista, tradicionalista, fuerista y confesional que contó con una fuerte oposición y que no llegó a aprobarse. Después de iniciada la guerra civil, en octubre de 1936, republicanos y socialistas aprobaron un estatuto más democrático. José Antonio Aguirre fue el primer presidente de la autonomía.

           

En Galicia: la conciencia nacionalista era menos acusada. El proyecto se inicia en 1932, a instancias del partido Galleguista, pero no llegó a aprobarse hasta el 28 de junio de 1936, quedando sin tramitar en las Cortes por la guerra.

 

            REFORMA EN LA EDUCACIÓN. LA POLÍTICA EDUCATIVA Y CULTURAL

 

Política educativa y cultural. Fernando de los Ríos. Aumento de escuelas. Crear escuelas y maestros. Misiones pedagógicas.

 

 Pretendía eliminar las altas tasas de analfabetismo, mejorar el nivel cultural de la población y modificar la mentalidad de la gente creando ciudadanos libres y responsables. En la Constitución de 1931 se recogía la filosofía educativa que tenía que ser: obligatoria, gratuita y laica. El ministerio de Instrucción Pública elaboró un vasto proyecto de escolarización mediante construcción de escuelas y mejora en la formación de los maestros. Se producirá un fuerte aumento a pesar de las carencias presupuestarias. Para ayudar a extender la instrucción se pondrá en marcha las Misiones Pedagógicas[6] y la formación de agrupaciones como La Barraca (agrupación  teatral de voluntarios dirigidos par Federico García Lorca).

 

           

            LA REFORMA AGRARIA

     

                  Era otra de las grandes reformas ya que en 1931 un 45 % de la población era campesina: de ellos la mitad eran jornaleros y más de un tercio pequeños propietarios y arrendatarios. Por otra parte, seguía siendo una agricultura atrasada y con pocos rendimientos.

                  Las primeras medidas reformistas fueron tomadas por Largo Caballero durante el Gobierno Provisional y se continúan durante el Bienio.

Para dar solución a esos problemas había dúas vías:

                       - Técnica: aumento de productividad y superficie de cultivo.

                                   - Social: reparto y distribución de tierra.

            La República intentó llevar adelante las dos, pero fijándose más en la social, es decir, repartir tierras (reivindicación del campesinado).

            Entre las medidas hechas para mejorar el campo están: decreto sobre la jornada laboral, de 8 horas, salarios mínimos, pasto y cultivos de tierras, decreto sobre mantenimiento de los contratos de arrendamiento; el punto culminante es la Ley de Bases de la Reforma Agraria que se promulga el 15 de diciembre de 1932.

            La Ley perseguía la distribución de las tierras y el asentamiento de los campesinos. Para ejecutar la Ley se creó el Instituto de Reforma Agraria (IRA) apoyado por el  Banco Nacional Agrario (dotado con pocos recursos). El conjunto de tierras a repartir estaría formado por las tierras entregadas voluntariamente y por las tierras expropiadas.

            Las tierras expropiables eran:

-          Las de los Grandes de España, expropiadas sin indemnización. 99 Grandes tenían 577 359 Ha.

-          Las cultivadas deficientemente, no regadas, etc. Con indemnización en títulos de             Deuda al 5% de interés.

-          Las arrendadas sistemáticamente. Indemnizadas como las anteriores.

 

Las tierras pasaban al IRA que las entregaba a las Juntas provinciales y estas a los campesinos que tenían que decidir si las trabajaban colectivamente o individualmente.

La aplicación de la Ley fue muy limitada, solo 12 000 familias asentadas entre 1932-34.

 

Las dificultades que tenían eran:

-          Ley muy compleja, demasiados trámites, la tarea de inventariar tierras era laboriosa.

-          Mala organización del IRA.

-          Poca preparación del Ministro Marcelino Domingo y de los técnicos.

 

También fue muy criticada y causará numerosos conflictos por:

-          la lentitud: aumentará la conflictividad del campesinado, llevará a la ocupación a la fuerza de tierras y al posterior enfrentamiento con la Guardia Civil (Casas Viejas, Cádiz; Castilblanco, Extremadura).

-          La expropiación forzosa y la poca o ninguna indemnización: provocará enfrentamientos con los grupos poderosos.

 

 

EVOLUCIÓN

 

            Desde 1932 el gobierno de Azaña (Bienio Progresista)  fue contando con una oposición cada vez más fuerte. Las reformas provocan un fuerte descontento en los sectores de la derecha (monárquicos y católicos, Iglesia, ejército, propietarios de tierras, organizaciones patronales, etc.) y, al mismo tiempo, no colman las expectativas de los trabajadores.

            Además, fuera del Parlamento los conflictos se fueron agudizando, tanto los promovidos por la CNT como los de la Iglesia y el ejército. Todo esto provocó:

 

- LA REORGANIZACIÓN DAS DEREITAS:

 

            Al principio las derechas estaban poco organizadas, pero a partir de finales de 1932 confluyen en la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA), dirigida por José María Gil Robles. La CEDA  se presentaba como un partido de masas, defensor de la religión, de la propiedad y que no se decantaba ni por la monarquía ni por la república. Tenía un fuerte arraigo entre los propietarios, clases medias y profesionales.

            Junto a la CEDA estaban los monárquicos: Acción Española o Renovación Española de Calvo Sotelo.

            Más a la derecha los grupos nacionalsocialistas y fascistas: las JONS (Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista, Ramiro Ledesma y Onésimo Redondo), unidas después a la Falange Española, fundada en 1933 por José Antonio Primo de Rivera, de ideología antidemocrática y fascista.

           

También tenemos que añadir la labor de los militares que desde el principio intentaron que la República diese un giro hacia la derecha. El intento más destacado es el del general Sanjurjo. En agosto de 1932, en Sevilla encabezó un levantamiento militar (apoyo de monárquicos y latifundistas andaluces) contra la República que fracasó. Después crearon la UME (Unión Militar Española), clandestina, que tendrá una participación muy activa en el  golpe de 1936.

 

- CONFLICTIVIDAD SOCIAL:

 

            Procedía tanto de las organizaciones patronales (agrarias e industriales) como obreras. La crisis económica, los ataques a la iglesia (quema de conventos el 11 y 12 de mayo del 31), la lentitud de la reforma agraria, etc., provocan una gran conflictividad social. El gobierno responde con autoritarismo (Ley de Defensa de la República de 1931, que permite suspender garantías constitucionales) lo que le produce una disminución de apoyos y también de descrédito.

      Pese a los intentos de reforma del ministro Largo Caballero, los sindicalistas fueron incapaces de parar a los revolucionarios. En la CNT se dieron dos líneas: la sindicalista (Ángel Pestaña, Juan Peiró), moderada, de apoyo a la República; la revolucionaria (Durruti), vinculada a la FAI (Federación Anarquista Ibérica), que creía que era el momento adecuado para la revolución. Comenzaron así numerosas huelgas, insurrecciones y ocupaciones de tierras que dieron lugar a una fuerte represión por parte de la Guardia Civil y Guardia de Asalto. El suceso más trágico fue el de Casas Viejas, Cádiz, enero del 33. Sus habitantes proclamaron el comunismo, colectivizaron tierras, cortaron el teléfono, se atrincheraron, etc. Fuerte represión: quemados en las casas, fusilados (entre ellos Curro Cruz, Seisdedos). Estos sucesos tendrán una gran trascendencia siendo usados por la oposición para desprestigiar al Gobierno.

      A partir de 1933 la posición del gobierno era cada vez más difícil por la conflictividad social[7] (también se está debatiendo la ley de Congregaciones religiosas que desprestigia al gobierno). En septiembre de 1933 Azaña dimite[8]; Lerroux forma gobierno y después Martínez Barrio. Finalmente, Alcalá Zamora convocó elecciones para noviembre de 1933.

 

 

4.3           EL BIENIO CONSERVADOR (1933-36). RECTIFICADOR. NEGRO. RADICAL          CEDISTA

  

En las elecciones de noviembre de 1933 ganaron los partidos de centro derecha: los radicales de Lerroux y los de derechas, aglutinados en torno a la CEDA de Gil Robles.  La CEDA 115, el partido radical de Lerroux 104, el Agrario 38; en conjunto los partidos de centro derecha tenían más de 5 millones de votos. Los partidos que gobernaban (republicanos y socialistas) salieron derrotados por: desgaste de gobierno, participación por separado (reforma de la Ley Electoral  que favorece la formación de alianzas de partidos para acumular votos y ganar), voto femenino –discutible-.

 

 

 

            La diferencia en el número de escaños entre la izquierda y la derecha tan elevado es fruto de la ley electoral, pero la diferencia en votos no es tan elevada[9]. La ley electoral estaba pensada para construir mayorías estables, por eso daba muchos más escaños al que tenía más votos, y al tiempo permitía la representación de minorías. Por estos motivos la representación del parlamento no responde verdaderamente al voto popular.

 

            Este nuevo mapa político tuvo grandes consecuencias:

-          Inestabilidad de gobiernos: de 1933 a 1936 hay 11 gobiernos y cuatro presidentes: Lerroux, Samper, Chapaprieta y Portela Valladares.

-          Crecieron los partidos contrarios a la República.

-          Las Cortes perdieron protagonismo: se limitaban a derogar las leyes o dejar de aplicarlas.

            En estas circunstancias, este bienio se puede caracterizar por su situación de bloqueo, por varios motivos:

-          Inestabilidad.

-          Lo que se hace es revisar las leyes anteriores y no intentan avanzar o construir.

-          Se polariza la vida civil.

 

4.3.1.   LA PARALIZACIÓN DE LAS REFORMAS

 

      El gobierno de Lerroux[10] inició un proceso de paralización de las reformas:

-          Se frenó la Reforma agraria: Ley de la Reforma de la reforma agraria.

-          Se modificó la política religiosa para acercarse al Vaticano (dotación económica para culto y clero).

-          Amnistía para los sublevados de la “sanjurjada” (agosto del 32). Paro a la reforma militar. Puestos clave para los más hostiles a la república.

-          Enfrentamientos con los nacionalismos: paralización de los estatutos.

 

            Este viraje conservador propició una doble tensión:

-          Tensión en el gobierno: una parte de los radicales no estaban de acuerdo con el giro a la derecha; la CEDA presionaba para aumentar el giro.

-          Tensión social: aumento de la conflictividad social por el deterioro de las condiciones de los trabajadores (empleo, jornada, salario) y por la posición del gobierno.

           

            Ante la proliferación de conflictos y huelgas la CEDA reclama del gobierno una acción más contundente en materia de orden público y exige participar en el gobierno bajo la amenaza de retirar su apoyo parlamentario.

            Como consecuencia de la presión la CEDA consiguió, en octubre del 34, acceder a tres ministerios (Justicia, Agricultura y Trabajo) a cambio de prestar apoyo al gobierno. La reacción del resto de los partidos fue negativa ya que se entregaba el gobierno de la República a sus enemigos. Esta situación conduce a los sucesos de octubre del 34.

 

 

4.3.2.   A REVOLUCIÓN DE OCTUBRE DEL 34

 

      La entrada de la CEDA en el gobierno era considerado por la coalición azañista (republicanos, PSOE) como la llegada del fascismo. Dese modo, al día siguiente, por iniciativa de la UGT, se producen huelgas generales en todas las ciudades, que fueron contestadas con el decreto de estado de guerra por el gobierno. La huelga fue seguida desigualmente: más fuerte en Asturias e Cataluña.

 

      En Asturias: se produce una revolución social. A partir de una huelga general se produce una intensa insurrección obrera. Del 5 al 12 de octubre, en las villas mineras, toman el poder los socialistas que formaron comités revolucionarios (unidad sindical –Uníos, hermanos proletarios, U.H.P.-, incluso los comunistas –instrucciones de Moscú) que tomaron el control de todo (organización de comunas, socialización de los medios de producción, abolición del dinero, dictadura del proletariado). De la represión se encargó el general López Ochoa y Franco, al frente de la Legión. El saldo: 4000 muertos, numerosas detenciones, condenas a muerte, etc.

 

      En Cataluña: el presidente de la Generalitat, Luis Companys, el 6 de octubre, proclamó la República Catalana dentro de la República Federal Española. Aquí se une el descontento por la llegada de la CEDA y la nueva Ley de contratos de Cultivo. Esta ley defendida por los “rabassaires” (arrendatarios de viñas “a rabassa morta”, hasta la muerte de la cepa, que ahora podían comprar) iba en contra de los propietarios. Los propietarios y la Lliga apoyaron al gobierno central para que la Generalitat no aprobase la ley, así Esquerra Republicana contestó con la proclamación de la República Catalana y la aprobación de la ley. El gobierno de Lerroux contestó con la ocupación del Pazo da Generalitat, por el general Batet, y la detención de las autoridades autonomistas y municipales en dos buques en el puerto de Barcelona. La autonomía fue suspendida y la Ley de Contratos de Cultivos no entró en vigor.

 

Como consecuencias:

          - La CEDA aumentó su influencia en el gobierno (Gil Robles ministro de la Guerra) que se mantuvo en la línea de represión y freno de las reformas, incluso reformar la Constitución para: rebajar las autonomías, no tener la posibilidad de socializar la tierra, no divorcio, etc.; que no llegará a producirse por la crisis de gobierno de 1935: la falta de entendimiento entre el presidente de la República y Lerroux provocó el acceso de  Chapaprieta a la jefatura del gobierno.

           - La izquierda republicana y socialistas se agrupan e intentan acercarse: los republicanos en dos grandes partidos, la Izquierda Republicana de Azaña y la Unión Republicana de Martínez Barrio.

 

 

4.3.3.   EL FINAL DEL BIENIO

 

            Durante 1935 la influencia de la CEDA fue aumentando, Gil Robles en el ministerio de guerra, y se fue rodeando de militares africanistas (Franco Jefe del Estado Mayor).

     

   Los gobiernos radicales fueron muy inestables, ineficaces y además, afectados por escándalos: el del estraperlo (ruletas, Strauss y Perlo) y el de Nombela (pagos a una naviera). El último gobierno radical, presidido por Chapaprieta, dimite en diciembre de 1935, y Alcalá Zamora nombra a Portela Valladares como jefe de gobierno con la misión de convocar elecciones y organizar una fuerza republicana de carácter centrista.

 

 

 

4.4         EL FRENTE POPULAR

 

4.4.1. LAS ELECCIONES DE FEBRERO

 

      Se celebran el 16 de febrero de 1936. En ellas participan muchos partidos pero agrupados en dos bloques: derechas e izquierdas. Se presentan así para aprovecharse de la ley electoral: ser la candidatura que tenga más votos y obtener muchos más escaños.

 

-          Frente Popular: agrupa a los de izquierdas. Defendían volver a los principios del bienio azañista y amnistía para los del 34.

- Republicanos: Izquierda Republicana y Unión Republicana.

- Regionalistas: Izquierda Republicana y Partido Galleguista.

- Socialistas y Comunistas: PSOE, PCE e POUM.

-          Bloque Nacional: agrupa a los de derechas, en torno a la CEDA. Sin programa específico solo alcanzar 300 diputados para reformar la Constitución.

 

El Frente Popular obtuvo el 48 % de los votos (PSOE, 99; I. Republicana, 87; Esquerra, 36), ganó en las grandes ciudades y en la periferia. La derecha el 46,5% de los votos, ganó en las dos Castillas. En estas elecciones casi desaparece el Partido Radical que solo consigue 5 diputados. Pese a ser un resultado muy parejo, debido a ley electoral, el reparto de escaños favorece enormemente a los del Frente Popular, (por eso en el gráfico del examen se ve que la izquierda tiene muchos más escaños, pero el número de votos (izquierda-derecha) era casi el mismo.

 

4.4.2.   EL GOBIERNO DEL FRENTE POPULAR

 

Manuel Azaña se hizo con la jefatura del gobierno. Formó un gobierno solo de republicanos (sin socialistas) y trató de retomar la política del Bienio Reformista: reforma agraria, amnistía, restablecimiento de las instituciones autonomistas, modificó la cúpula del ejército desplazando a los generales más conservadores, etc. También se llevó a cabo la destitución del Presidente de la República. Alcalá Zamora fue acusado de no actuar constitucionalmente al permitir disolver dos veces las Cortes. De este modo Manuel Azaña pasó a ser Presidente de la República y Casares Quiroga, jefe de Gobierno.

Progresivamente la vida política y social se fue radicalizando: huelgas, ocupaciones de tierras; los sectores conservadores boicotearon todas las medidas (grupos como Falange Española[11]). Se llegó a un clima de enfrentamiento civil y lucha en la calle: asesinatos, luchas, quema de iglesias, etc.

 

4.4.3.   LA PREPARACIÓN DEL GOLPE

 

      Se produce desde el momento en el que el Frente Popular ganó las elecciones. El ejército estaba dividido: unos, leales a la República, y otros partidarios de un golpe.

     

            Los militares se veían amenazados: sus intereses corporativos, de clase (gente acomodada –oligarcas-, su concepción tradicional de España y del orden social, etc. En Febrero, ya presionaron a Portela Valladares para que no hiciese el traspaso de poderes al nuevo gobierno, pero no tuvo éxito. El 8 de marzo se reúnen en Madrid altos militares: el proyecto era un primer levantamiento en África, secundado después por pronunciamientos simultáneos en muchas guarniciones en la Península. El pronunciamiento sería dirigido por Sanjurjo (desterrado en Portugal) y en el estaban: Mola, Franco, Goded, Varela, Ponte Orgaz, Saliquet, Fanjul, Quipo de Llano y Cabanellas, y contaban con el apoyo de la UME y de fuerzas de derecha que pretendían sustituir el gobierno de izquierdas por un directorio militar.

     

            El gobierno de Casares Quiroga tomó algunas medidas contra el golpe, pero ineficaces:

-          Desplazamiento de militares sospechosos (Franco a Canarias, Goded a Baleares, Mola a Pamplona, etc.)

-          Seguimiento de los demás.

-          Promoción para los puestos clave a generales leales.

 

El Golpe se va a decidir después del asesinato de Calvo Sotelo, el 14 de julio, que se produce en respuesta del asesinato del teniente Castillo el día 12 de julio por un comando de extrema derecha. La sublevación se inicia el 17 de julio en Melilla, Ceuta y todo el Protectorado; el 18 en la Península. Pero no triunfa por el apoyo de los militares leales a la República. El día 19, Franco se traslada de Canarias a Tetuán (vuela en el Dragón Rapide) para ponerse al frente de las tropas africanas.

 

El día 21 los sublevados dominaban: Marruecos, Canarias, Baleares, Galicia, Oviedo, Álava, Navarra, Aragón, Castilla León, Extremadura Occidental, Sevilla, Cádiz, Córdoba y Granada.

 

El golpe militar fracasado dividió España en dos zonas irreconciliables y comenzó una guerra: se defendía a la República y se intentaba imponer una dictadura militar; luchaban los ricos contra los pobres; luchaban los nacionalismos; luchaba el fascismo contra el comunismo y también estaba el enfrentamiento religioso.

 

 

 



[1] Dimite por el problema religioso y para poder presentarse para presidente de la República.

[2] En los pueblos, dominados por los caciques ganaron los monárquicos. Como el voto de la ciudad era más libre, la victoria de los republicanos tenía mucho más significado.

[3] El presidente es Alcalá Zamora hasta el 14 del 10 de 1931.

[4] Darán el triunfo a la alianza republicano socialista, por lo que el gobierno no cambia.

[5]  Azaña pasa a jefe de Gobierno en octubre de 1931 cuando dimite Alcalá Zamora; en diciembre hace una remodelación del gobierno saliendo los radicales de Lerroux.

[6] Integradas por maestros y estudiantes universitarios que llegaron a los más recónditos pueblos de España llevando bibliotecas, equipos de cine, y organizando lecturas, recitales etc. Estaban dirigidas por Manuel Bartolomé Cossío.

[7] Derrumbe de precios en 1933 por las buenas cosechas.

[8] La dimisión se produce al no aceptarle los candidatos propuestos para el Tribunal de Garantías Constitucionales.

[9] Aunque la victoria de la derecha fue clara, de los 8.535.200 votos emitidos, 3.365.700 fueron para partidos de derechas, 2.051.500 para partidos de centro y 3.118.000 para los partidos de izquierda,[ ]el reparto de escaños no es representativo de la distribución de votos, debido a la ley electoral. Como ejemplo, los socialistas consiguieron 1.722.000 votos para obtener 58 escaños, mientras que los radicales, con solo 700.000 votos consiguieron 104 escaños. El problema de la ley electoral volvería a repetirse en las elecciones del 36, ya que la izquierda obtuvo más del 60% de los escaños sin apenas haber superado el 50% de los votos.

 

[10] Forma gobierno solo con miembros del Partido Radical, pero para gobernar necesita los votos de la CEDA.

[11] Incrementó  sus afiliados entre la juventud de derechas y puso en práctica la dialéctica de los puños y de las pistolas con la finalidad de enfrontarse con las organizaciones de izquierdas. Esta estrategia llevó a José Antonio a la carcel y a la prohibición de la actuación de su partido en la vida pública.